Terrorismo contra #Cuba: Los sueños arrebatados a Eliel

Eliel era un niño muy listo

Eliel era un niño muy listo

Eliel Aguilar Ramos fue uno de los 101 niños cubanos víctimas mortales de la epidemia de dengue hemorrágico introducida en Cuba en 1981 por agentes al servicio del gobierno de Estados Unidos. Por eso comparto con ustedes este material que atesoro en mis archivos periodísticos y que es muestra fehaciente del ensañamiento de ese gobierno contra nuestro pueblo.

Los sueños arrebatados a Eliel

En solo 72 horas habría cumplido cinco añitos y, por coincidencia, ese mismo 12 de julio de 1981, adquiriría los juguetes que entonces distribuía la red comercial por la celebración del Día de los Niños.

“Estaba tan contento con la tarjetica…” La voz se entrecorta, y el llanto de Maurilis Ramos Álvarez, madre del pequeño Eliel, interrumpe el diálogo. Las manos le tiemblan y apenas puede mostrar el bono que indica el número, la sesión y la tienda en que le tocaba comprar.

No olvidará jamás esta betancoureña, vecina de la circunscripción Camilo Cienfuegos, aquel mediodía en que notó que su hijito no estaba bien. “Le puse el termómetro y faltaban tres líneas para 38. En el policlínico me dijeron que era un virus. Así que lo traje de vuelta a casa.”

La fiebre no cesó y al poco rato decidió volver. Fue remitido para un concentrado en Unión de Reyes. “Cuando llegué allí solicité el traslado para Matanzas.”

Una vez en el pediátrico, el médico indicó el ingreso. “A cada rato nos daban un parte. Me aseguraron que podría verlo a las seis de la mañana y 15 minutos antes murió.”

Eliel Aguilar Ramos fue uno de los 101 niños víctimas de la mortal epidemia de dengue hemorrágico introducida en Cuba en 1981, seis de ellos matanceros.

“La atención fue muy buena. Sé que hicieron todo lo posible. En una ocasión en que fui al pediátrico 10 años después, con mi otro hijo, el médico enseguida reconoció a mi esposo, a quien vio primero, y dijo que nunca olvidaría nuestras caras ni aquel suceso.”

LAS FANTASÍAS DE ELIEL

Tarjeta que se usaba entonces para la distribución de juguetes en la red comercial

Tarjeta que se usaba entonces para la distribución de juguetes en la red comercial

Confiesa su mamá que era muy listo y gustaba imitar a los adultos. “Se ponía un bolígrafo en el bolsillo de la camisita para sentirse grande. Decía que tenía una reunión con ‘el mulato’, como llamaban al entonces administrador de mi centro de labor.”

¡Quién sabe cuántos sueños albergaba este pequeñito! Pero la maldad imperial los tronchó. Ya no pudo disfrutar los juguetes, lucir por vez primera el uniforme escolar, conocer a nuevos amigos y maestros en la escuela primaria Nguyen Van Troi y compartir las aventuras con un hermano.

También truncó el más inmediato: llevar los dulces que su abuelo le pidió cuando, aquel triste día, iban rumbo al hospital.

¿Cómo reclamarle a una madre que se resigne ante la pérdida de un hijo cariñoso, alegre, saludable? Por eso, Maurilis no pudo más que sentir cólera cuando recuerda que el terrorista Luis Posada Carriles no ha recibido el castigo que merece. “Un hombre que nos ha causado tanto daño y tanto sufrimiento tiene que pagar. No es justo verlo por ahí como si nada hubiera pasado. Merece el odio y el repudio del mundo entero.”

HECHOS IMPOSIBLES DE OLVIDARMaurilis

La epidemia del dengue hemorrágico, nunca antes vista en Cuba, alcanzó en pocas semanas una cifra sin precedentes en otro país.

Resultaron afectadas 344 mil 203 personas y en solo un día, el 16 de julio de 1981, se reportaron 11 mil 400 enfermos. Fueron hospitalizados 116 mil 143 casos y alrededor de 24 mil pacientes experimentaron shock por dengue en algún grado.

El doctor Rogelio Rojas Ribalta, quien se desempeñaba entonces como director del hospital pediátrico Eliseo Noel Caamaño, recuerda que fueron momentos muy difíciles.

“Al principio no sabíamos de qué se trataba. Los contagiados llegaban y los diagnosticábamos de acuerdo con la sintomatología. Comenzaron a venir especialistas y entre los primeros fármacos que se suministraron estuvo el Saditem, un medicamento que actúa como antialérgico.

“La sala de terapia intensiva era incipiente aunque resultó de gran utilidad y ayudó a salvar la vida de muchos. Casi todas las camas de la institución fueron destinadas para ello, no obstante llegó el momento en que el local se tornó insuficiente.

“Los casos más leves los remitíamos al Neumológico y allí según el progreso se daban de alta. Tuvimos que activar el pequeño hospital de la Escuela Vocacional Carlos Marx.” En ningún momento faltó suero, plasma, albúmina…

De los esfuerzos de médicos, personal de enfermería, técnicos y trabajadores de la Salud, que hicieron posible que en octubre de ese año se reportara el último caso, da fe este especialista.

“No hubo tregua. Llegábamos sin saber cuándo concluiría la jornada. En ocasiones había que insistirles para que fueran a descansar porque todos querían cooperar.”

LOS VERDADEROS CULPABLES

Estudios e investigaciones realizados condujeron a la evidencia de que la epidemia fue introducida de manera deliberada en el territorio nacional por agentes al servicio del gobierno de Estados Unidos.

Tal conclusión se derivó del hecho de que especialistas norteamericanos en guerra biológica, habían sido los únicos en obtener una variedad del vector sensiblemente asociada a la transmisión del virus 2, según se informó en el XIV Congreso Internacional del Océano Pacífico, efectuado en 1979, solo dos años antes de que se desatara en Cuba.

Al respecto el doctor Rojas advierte de las favorables condiciones climáticas del país para la reproducción del vector. “Bastaba con dejarlo caer y ya estaríamos afectados. El dengue es una enfermedad cuyos signos se parecen a los de una gripe cualquiera: fiebre, dolor de cabeza y de las articulaciones y en ocasiones se presenta rash cutáneo. De ahí que lo más importante era adoptar las medidas para evitar la proliferación del mosquito.”

En este sentido se crearon tres fases: emergente, intensiva y de consolidación, que involucraban a todo el pueblo sin escatimar esfuerzos ni sacrificios económicos.

En el discurso con motivo del XXVIII Aniversario del asalto al Cuartel Moncada, celebrado en Las Tunas, el Comandante en Jefe denunció las trabas que impuso el bloqueo yanqui en la adquisición de los medios necesarios para ello.

Allí planteó la necesidad de traer malathion (producto químico) desde Europa, por avión, a un costo de 5 mil dólares por tonelada la transportación, tres veces y media más que el valor del producto.

Iguales dificultades se presentaron con la adquisición de larvicidas y fumigadores. De manera inmediata hubo que fabricar en la Isla equipos similares a estos últimos, al ser canceladas las ofertas en dos países el mismo día.

De lugares distantes como Japón se obtuvieron miles de motomochilas de fumigación. Los medios de difusión tuvieron la responsabilidad de informar sobre las medidas preventivas en hogares, escuelas, centros de labor…

Girón, entonces diario de la provincia de Matanzas, publicaba constantemente noticias sobre la epidemia. El día en que Eliel murió, en la primera página apareció un titular referido a la continuidad de la intensa campaña en todo el país contra el mosquito Aedes aegypti. El 10 se hacía acompañar de un anuncio sobre el comienzo de la venta de juguetes la jornada siguiente, uno de los sueños arrebatados a Eliel.

LA ENFERMEDAD

El Dengue es una enfermedad infecciosa producida por un virus de genoma ARN al cual se le reconocen 4 serotipos (DEN-1,DEN- 2, DEN-3 y DEN-4) transmitido por el Aedes aegypti como principal vector.

Clínicamente se manifiesta de dos formas principales: dengue clásico y fiebre hemorrágica del dengue (a veces shock por dengue). Esta enfermedad constituye unos de los principales problemas de salud en el mundo.

En 1981 se presentó en Cuba la primera epidemia de dengue hemorrágico y fue provocada por el DEN-2 reportándose 158 muertes, de ellas el 60,3 por ciento menores de 15 años.

La enfermedad surgió en Ciudad de La Habana y se extendió rápidamente al resto de las provincias. De manera inmediata se movilizaron recursos humanos y materiales para su total eliminación.

La lucha se concretaba en lo fundamental contra el vector, de ahí que en el discurso antes mencionado el Comandante en Jefe informara que los gastos de la campaña en un año ascenderían a 42 millones 732 mil 720 pesos, de los cuales más de la mitad correspondería al área de divisas convertibles.

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. hrsotortuga
    Mar 06, 2013 @ 09:30:35

    Reblogged this on Paraná Guazú….

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