Enfermedades en el verano: ¿cómo prevenirlas?

Lavarse las manos con frecuencia figura entre las principales medidas higiénico-sanitarias.

Lavarse las manos con frecuencia figura entre las principales medidas higiénico-sanitarias.

El aumento de la temperatura y la actividad lluviosa en estos meses trae aparejados riesgos a considerar en aras de prevenir enfermedades que, si bien pueden aparecer en cualquier época del año, en dicha temporada tienden a incrementarse. La precaución, por tanto, deviene factor clave en el propósito de tener un verano saludable.

Entre las dolencias más comunes y peligrosas están las estomacales, ocasionadas por virus que penetran al organismo vía aérea o por bacterias y parásitos provenientes de alimentos que se descomponen fácilmente debido al calor. Su principal complicación radica en una posible deshidratación severa producto de la diarrea y el vómito, síntomas fundamentales.

Para evitar consecuencias que pudieran ser fatales, sobre todo en niños pequeños y ancianos, urge adoptar las medidas higiénico-sanitarias, tales como hervir la leche y el agua, cocinar bien los alimentos y conservarlos en lugares refrigerados. Los especialistas recomiendan, asimismo, eliminar las salsas si no se van a consumir en breve lapso.

Los trastornos que afectan sobre todo a las vías respiratorias altas, resultan de igual modo, típicos de esta etapa: faringitis, bronquitis y otitis o inflamación de oídos. En ello inciden los cambios de temperatura, naturales y artificiales. Por ejemplo, luego de regresar de la calle donde reina un calor asfixiante, las personas llegan a la oficina y encienden el aire acondicionado. Del mismo modo se debe ser cauteloso y llevar a cuestas un paraguas u otro medio protector para la lluvia.

La resequedad ambiental o, por el contrario, la humedad, también afectan la piel, causando infecciones por hongos o dermatitis por alergias.

HABLANDO DE PIEL Y MÁS

Al respecto resulta imposible obviar los perjuicios que ocasiona el Sol. Entre las afecciones cutáneas derivadas de la sobreexposición a los rayos ultravioletas (UV) se encuentran la queratosis actínica y el envejecimiento prematuro de la dermis.

Cara, manos, antebrazos y cuello son particularmente propensos a la primera de estas lesiones, caracterizada por la aparición de bultos en determinadas zonas. Constituye, además, un factor de riesgo de carcinoma de células escamosas.

Las investigaciones han demostrado que la radiación UV aumenta la probabilidad de sufrir ciertos tipos de cataratas. Según los científicos, todas las personas, de cualquier raza y edad, pueden ser vulnerables a determinados efectos, que incluyen la disminución de la respuesta a las inmunizaciones, el aumento de la sensibilidad a la luz solar y la reacción a algunos medicamentos.

El calor y las lluvias de la época alertan sobre la necesidad de extremar las acciones de limpieza en los hogares, centros de labor y en la comunidad, en sentido general. Y es que el menor desliz se convierte en caldo de cultivo para la proliferación del Aedes aegypti, agente transmisor del dengue.

De un lado, la humedad en situaciones extremas que propicia el incremento de infecciones en las mucosas, y de otro el mayor uso de las piscinas, incluyen a la conjuntivitis como otra de las enfermedades que se presenta con mayor frecuencia en el verano.

Por último, los accidentes o heridas representan una patología transversal a la estacionalidad. Durante la etapa estival, la gente practica más deportes y actividades con mayores riesgos. Es así que, una caída en bicicleta o los trances durante una caminata o trote, pueden inducir la necesidad de la atención médica o de enfermería.

CONSEJOS REITERADOS, PERO ÚTILES

  • Cuidar la higiene y frescura de los alimentos. Respetar la cadena de frío, el tiempo de cocción, y el uso de huevos crudos. Lavar correctamente las frutas y verduras y evitar la contaminación cruzada (mezcla de productos sin cocinar de origen animal o vegetal con los que están listos para el consumo); tampoco emplear utensilios que hayan procesado unos u otros.
  • Desinfectar el agua utilizada para beber y en los procesos de obtención de alimentos, mediante unas gotas de cloro o hirviéndola.
  • Si se padece diarreas o gripe, no manipular ningún producto comestible y mantener alejados de estos a los animales.
  • Lavarse las manos con frecuencia, en especial, luego de preparar la comida, antes y después de usar el baño, y posterior al contacto con animales.
  • Cambiar de inmediato la ropa húmeda en caso de haberse mojado y evitar los cambios rápidos de temperatura al utilizar ventiladores o aires acondicionados.
  • Proteger la piel del calor y la humedad, limpiándola bien todos los días y aplicando crema para impedir resequedad. No permanecer al Sol durante las horas fuertes previniendo el carcinoma, las quemaduras y dermatitis. Usar lentes protectores para la visión.
  • Eliminar el estancamiento de agua y realizar el tratamiento autofocal.
  • En caso de conjuntivitis no compartir toallas y ropas de cama. Evitar usar piscinas y no tocar o restregarse los ojos.
  • Atender a tiempo, bajo control médico adecuado, cualquier   síntoma de enfermedad o infección, evitando la automedicación.

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. lakoladita
    Jul 04, 2013 @ 08:58:31

    Reblogueó esto en la koladita.

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