Entre lo material y lo espiritual

Resultado de imagen para lo material y lo espiritualFue una de las lecciones de humildad más grandes que he recibido en la vida. Apenas daba los primeros pasos por el ejercicio del Periodismo y quizás aquel hecho vino a mostrarme una de las cualidades que no debe faltar en quienes ejercemos esta profesión. Para ese entonces, radicábamos en la calle Milánes, justo frente al Banco de Sangre.

Ocurrió un miércoles. Llegábamos después de cumplir una tarea y a solo unos pasos de entrar al local sentimos el estruendo. Al asomarnos pudimos constatar cómo una rastra sin frenos arremetía cuesta abajo contra los vehículos estacionados en esa vía. Entre ellos estaban dos de los nuestros: uno, del que nos acabábamos de bajar; el otro, el de Roberto Riera, entonces subdirector de nuestra Editora.

Era su auto particular y para nada secreto que la reparación le costaría un ojo de la cara. Cualquier otra persona ante la noticia se hubiese puesto muy mal, pero Riera no. Con la ecuanimidad que lo caracteriza preguntó si se había lesionado alguien. A la negativa respuesta espetó: —entonces no hay de qué preocuparse, el carro es lata y tendrá solución.

Si antes admiraba a Riera, desde entonces lo admiré más, pues aplaudo a quienes prestan mayor interés a las cosas espirituales que a las materiales. Y no se trata de subestimar las últimas; resulta obvio que hay necesidades que satisfacer, solo que ello no debe convertirse en la prioridad de nuestra existencia.

Ya lo repetía, en reciente visita a la Editora, la joven colega espirituana Katia Sibeira, “la ‘croqueta’ hace falta, pero no hay nada como la realización personal”. Entonces, pensé no solo en los periodistas nuestros que acometen su labor contra viento y marea sin el debido respaldo monetario y los recursos indispensables, sino también en los médicos, los constructores, los artistas, los maestros…y todos aquellos seres que conocen más del interés colectivo que del individual.

Fueron las enseñanzas que recibimos siempre y que hoy no pocos intentan soslayar, por múltiples razones, claro, que van desde las carencias económicas hasta el paternalismo con que criamos a nuestros hijos. Habría que ver hasta qué punto le hacemos bien a ellos intentando, por ejemplo, comprarle el ‘mejor regalo’ el Día de los Reyes para que no estén ‘por debajo’ de los demás.

En un mundo donde están muy arraigadas la cultura del tener, la banalidad, la exaltación por lo material y la dominación de las mentes humanas con propuestas enajenantes y colonizadoras, propias del capitalismo, se imponen muchos retos, y uno de ellos es, precisamente, mostrar a las nuevas generaciones la verdadera esencia de la vida.

No se trata de una tarea fácil, tampoco de una tarea de algunos. Es una misión de todos: la familia, la escuela, la comunidad, la sociedad en sentido general. Debemos seguir fomentando ideas, argumentos, razones que enaltezcan los valores y desechen lo trivial. Y para ello hacen falta métodos que se correspondan con los nuevos tiempos; no basta con consignas, argumentos epidérmicos o campañas coyunturales, que terminan siendo más de lo mismo y que al final resultan efímeras.

Habrá que buscar las vías y escenarios idóneos para ello, sin desdeñar hábitos, como el de la lectura, que no podrán faltar. Habrá que hablar de historia, de hombres y mujeres que dejaron lecciones al respecto. Muchas pudieran ser las maneras, pero hay que pensarlas bien. Si de veras queremos una sociedad mejor urge lograr que nuestra juventud aprenda a apreciar lo que verdaderamente vale, que aprenda a escoger entre lo material y lo espiritual.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: